La calculadora científica

BLAS CABRERA FELIPE EL PADRE DE LA FÍSICA MODERNA EN ESPAÑA

Un físico capital en la historia de la Ciencia en España que nació en Arrecife, Lanzarote, en 1878 y que en un principio tenía previsto estudiar Derecho... Afortunadamente Santiago Ramón y Cajal, al que conoció en Madrid, le convenció para cambiar ese camino de letras por el de ciencias...

En 1898, con 20 años, se licencia en Ciencias Físico­Matemáticas por la Universidad Central de Madrid, y tan sólo 3 años después, en 1901, se convierte en Doctor en Ciencias Físicas en esa misma Universidad, con una tesis que fue calificada de Sobresaliente y dotada con Premio Extraordinario.

A partir de ahí, sus investigaciones le iban a colocar en un lugar destacado en la física experimental y es reconocido como uno de los mayores expertos en electromagnetismo.


Muchos de vosotros conocéis las célebres Conferencias Solvay que, desde 1911 hasta hoy en día, se han celebrado en Bruselas y que han reunido a las más importantes mentes de la Ciencia de la época: desde Albert Einstein a Madame Curie, pasando por Schrodinger, Planck, Dirac, Lorentz, Rutherford, Heisenberg, Born...

El único español que en aquella época destacaba entre tantos científicos en este campo. Un físico canario llamado Blas Cabrera Felipe, que acudió al siguiente Congreso: La Conferencia de 1930 dedicada al Magnetismo.


Sentado, el tercero por la derecha, junto a científicos de la categoría de Einstein, Fermi, Heisenberg, Bohr, Pauli... ahí tenemos a nuestro olvidado padre de la Física en España, Blas Cabrera.

En 1933 Cabrera volvió a ser el único español invitado al Congreso de Solvay que se celebró en Bélgica y que tuvo como tema: La estructura del nucleo atómico. A esta nueva reunión asistieron científicos de la categoría de Einstein, Marie Curie, Schrodinger, Heisenberg, Georges Gamow, Dirac, Fermi, Niels Bohr...


En 1911 viajó a Suiza donde conoció a Einstein al que le uniría una gran amistad durante toda su vida y al que acompañó durante su visita a España en 1923. Aquí puedes ver una imagen de Alfonso XII recibiendo a Albert Einstein acompañado de Cabrera.


Con el inicio de la guerra civil Cabrera, como muchos otros, se vió obligado a salir del país y aunque volvió en 1937, con la subida al poder de Franco, terminó por exiliarse en México, donde falleció el 01 de Agosto de 1945 dejando en su haber docenas de libros, incluida su explicación de la Teoría de la Relatividad con la que introdujo las tesis de Einstein en España, puestos de relevancia en instituciones y universidades, y toda una vida dedicada a la Ciencia y a la física experimental que, desafortunamente, parece no haber tenido su reflejo en la sociedad actual...

Si quieres leer más sobre su vida te recomiendo los siguientes enlaces:
http://www.lanzarote.com/blascabrera/biografia.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Blas_Cabrera

MATERIALES CON MEMORIA

Muchos materiales tienen memoria, los podemos deformar y debido a sus propiedades pueden tomar de nuevo su forma original.
Revisa estos videos en el orden en el que te lo propongo:





Ahora piensa en sus aplicaciones:


Investigadores de la compañía alemana Siemens están desarrollando un sistema de seguridad para automóviles que suena a algo sacado de una película de ciencia ficción.

Dado que la puerta y las zonas de unión del chasis de un automóvil los puntos débiles de un vehículo, se está intentando reforzar su resistencia, en el caso de la noticia, de una manera bastante creativa. Tomemos un automóvil equipado con un conjunto de sensores y radares dispuestos para detectar un choque. De producirse esta situación el sistema experimental desarrollado por Siemens enviaría una carga eléctrica segundos antes del impacto a la zona en peligro, creada con una aleación con memoria de forma (que por si no lo sabíais existen). Inmediatamente el metal se expandiría con el calor de la descarga, hinchándose al instante para crear un "colchón metálico" capaz de absorber buena parte de la energía del golpe. Este nuevo sistema de seguridad unido a los airbags laterales podría suponer un avance revolucionario en la protección de los ocupantes.

Es posible que estéis pensando que la tecnología descrita no la veremos en uso antes del año 2034 o por ahí, pero en realidad está mucho más cerca de lo que parece. Siemens espera tener integrado el primer sistema completo el año que viene, y en 2008 tendrán lugar las primeras pruebas de choque.

LOS BENEFICIOS DE LA CERVEZA NO TIENE LÍMITE...


Un campesino chino ha fabricado un calentador de agua solar empleando únicamente botellas de cerveza y mangueras.
Las botellas de cerveza están colocadas sobre un panel alineadas en hileras, y todas van conectadas mediante mangueras que permiten la entrada de agua fría, y la circulación a su través, para que el sol pueda calentarla.

“Inventé esto para mi madre. Quería que pudiera ducharse confortablemente cuando quisiera”, comentó Ma Yanjun, carpintero de profesión en el pueblo de Qiqiao, en la provincia de Shaanxi.

Choque de dos galaxias a toda velocidad


Una treintena de astrónomos ha observado el resultado de la fusión galáctica con cinco telescopios espaciales distintos, incluido el 'Hubble'

http://www.elpais.com/sociedad/ciencia/

LEYES UNIVERSALES FÍSICA Y NO FÍSICA: LA LEY DE MURPHY

Todos la hemos invocado en alguna ocasión. Al igual que las palabrotas y las imprecaciones, pensar que la ley de Murphy (y no nuestra incompetencia) ha sido la autora de nuestras desdichas, ayuda a desahogar la rabieta. ¿Que justo el día que llueve tu paraguas se rompe? La ley de Murphy. ¿Que el día que decides ir a la playa se pone a llover? Murphy debe de haber bailado la danza de la lluvia.
La ley de Murphy es sencilla y ciertamente pesimista: “Todo lo que pueda ir mal, irá mal“. La ley, sin duda, en la que se basan muchas series de la tele para mantener enganchado al espectador.
Pero ¿quién la formuló por primera vez?
Pocos saben que la ley de Murphy surgió en la aviación norteamericana, en 1949, en la época en la que el capitán Edward A. Murphy Jr. trabajaba como ingeniero de desarrollo en el laboratorio de la US Air Force en Wight Field.
Murphy había inventado un equipo provisto de 16 sensores destinado a medir y registrar la aceleración que podía soportar el cuerpo humano. Las pruebas se efectuaron en un cohete-trineo pilotado por el comandante John Paul Stapp, que ya estaba acostumbrado a este tipo de ensayos: había pilotado un equipo de similares características hasta los 960 kilómetros por hora.

APRENDE A PENSAR...

Sir Ernest Rutherford, padre de la física nuclear y Premio Nobel de Química en 1908, solía contar la siguiente anécdota:
“Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un examen de física, pese a que éste afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.
La pregunta del examen era: Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro. La respuesta del estudiante fue la siguiente: lleve el barómetro a la azotea del edificio y átele una cuerda muy larga. Descuélguelo hasta la base del edificio; marque y mida. La longitud de la cuerda es igual a la altura del edificio.
Realmente el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente. Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su año de estudios, obtener una nota mas alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel. Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.
Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunté si deseaba marcharse, pero me contestó que tenía muchas respuestas al problema; su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara. En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: coja el barómetro y láncelo al suelo desde la azotea del edificio,y mida el tiempo de caída con un cronómetro. Después aplique la formula altura = 0,5 por la gravedad y por el tiempo al cuadrado, y así obtenemos la altura del edificio. En este punto le pregunté a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota más alta.
Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta.
-Bueno, hay muchas maneras. Por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.
-Perfecto, ¿y de otra manera?
-Sí. Este es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el número de marcas que has hecho y ya tienes la altura.
-Ese es un método muy directo.
-Por supuesto. Si lo que quiere es un procedimiento mas sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si consideramos que cuando el barómetro está a la altura de la azotea, la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio. En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de oscilación.
En fin, concluyó, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea coger el barómetro y golpear con él la puerta de la casa del conserje, y cuando abra, decirle: ‘Señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo’.
En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema. Dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar”.
La respuesta convencional al problema era que la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos puntos diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre estos puntos.
Aquel estudiante, a quien sus profesores habían enseñado a pensar, se llamaba Niels Bohr, físico danés, quien se basaría en las teorías de Rutherford, para publicar su modelo atómico en 1913, introduciendo la teoría de las órbitas cuantizadas, obteniendo el premio Nobel de Física en 1922.